About Me

Welcome to my blog! Sometimes, I write in Spanish, others in English, but basically this is my daily diary of sorts. Los invito a mi blog, que es como un diário de mis eventos y escritos que a veces son en español, y a veces en inglés...

Thursday, September 30, 2010

Un poema de Carlos Pintado


Cuando en el 2008, decidí empezar con Noches de Poesía, fue Carlos Pintado quien dió comienzo y de una manera increíble. Así arrancamos, y bueno el resto de la historia ya ustedes la saben. Noches de Poesía ha sido una bendición para mi, y por eso con local o sin local buscare la forma de seguir haciéndolo una vez al mes, el sitio todavía no esta decidido, pero se los hare saber a su tiempo. Hace días le pedí a Carlitos un poema, y aquí se los dejo... Gracias Carlitos por tu poesía, y por toda la buena vibra que siempre traes contigo…












A LA MANERA DE TRISTAN TZARA

Como una sombra más
recorro estas calles:
Impúdico cadáver doblándose en su miedo,
bestia que reconoce ese gotear de muerte
al borde del abismo.

Quisiera recordar ese minuto;
la mirada que fluye en el adiós
sin darme tiempo a alzar
contra el cristal la mano de la ausencia,
como quien ya describe
esa provocación a la locura
que es ir juntando pájaros muertos
en una plaza sin nombre
en esta ciudad triste de casas ruborosas
en donde soy la sombra de un viajero
-anónimo e invisible-,
perdiéndose en un parque de cipreses
que son también la imagen
de una desolación apenas permitida.

Como una sombra más,
convivo con mi muerte,
aparto con dulzura exquisitos cadáveres,
y pienso que mi cuerpo
es ese muerto alzando sus manos contra nadie,
un muerto deambulando por las calles del mundo,
soñándose otra historia
con el mismo cuidado
con que alguien pretende ignorar qué es la vida
y escribe en un cuaderno:
como un ángel terrible
en la corte terrible de los ángeles.

Ninguna luz alumbra esta plaza sin nombres
Es el fin de la noche y pienso en las ventanas
abiertas al vacío.

Alucinado rozo el rostro de la estatua.
Sé que nadie vendrá y el salto es sólo
la belleza de un rostro en el que miro
todo el mal y la belleza del mundo,
o esas palabras que ahora descubro
en un manifiesto de Tristán Tzara,
donde confiesa ser,
el idiota,
el bromista,
el farsante,
y que ahora yo recuerdo,
lejos de Zúrich,
lejos para siempre
de una xilografía de Marcel Janco
que vi por casualidad
tras el cristal de una librería
para después confesar:
yo el idiota,
yo el bromista,
yo el farsante
con toda la pobreza del mundo,
como si el tiempo,
al pasar los días,
me acercara a algo muy pobre y pequeño,
como un anillo de plata lanzado
al fondo inabarcable del abismo.

Como una sombra más
Recorro estas calles.
Donde alguien predijo el fin de un tiempo,
yo dije unas palabras,
una frase de amor que nadie escucha.

Carlos Pintado


Foto tomada del Blog www.dunah-barkhane.blogspot.com

Manny entrevista a Gonzalo Rodríguez


Por Manny López
(para el Blog Gaspar, El Lugareño)

Hace muchos años que conocí a Gonzalo Rodríguez de una forma no muy tradicional, pero eso no lo voy a contar aquí. Mucho menos tradicional fue el fax que recibí de él un día en donde trabajaba entonces. Al pasar los años, debido a la madurez o la vejez, además del cariño que se impone, ya lo he perdonado.

Desde entonces no he parado de admirarlo y de reírme de su sentido del humor. Estas entrevistas de viernes, me dan la oportunidad de mostrar a personas talentosas que admiro y Gonzalo es definitivamente una de ellas.

El día que fui con Elsa Roberto a tomar las fotos lo pasamos increíble con las risas y las locuras de este hombre. Tantos nombres me vienen a la mente, El hombre de la Mancha, Magnolias de Acero, y una de mis favoritas Algunos prefieren fresa, otros chocolate. Siempre estoy listo para que Gonzalo nos regale una obra más…

Para los que no lo conozcan, que deben ser pocos, aquí les dejo a mi amigo, Gonzalo Rodríguez…

¿Qué considera usted como lo más profundo de la miseria?

La falta de amor y de amistad en nuestras vidas.

¿Cuál es su idea de la felicidad?

Amor, salud y crear.

¿Quiénes son tus personajes favoritos de la historia?

Santa Teresa de Jesús.

¿La calidad que más admiras en un hombre?

La honestidad.

¿La calidad que más admiras en una mujer?

La honestidad.

¿Su característica más marcada?

La honestidad.

¿Qué es lo que más valoras en tus amigos?

La lealtad.

¿Cómo le gustaría morir?

Creando.

¿Cuál es su estado de ánimo actual?

Confundido antes inminentes cambios en mi vida.

¿Cual es su lema?

No tengo. Hablo poco, hago mucho.

El teatrista Gonzalo Rodríguez nos comenta:

Estoy preparando un espectaculo gigantesco para la corporación de ingeniería brasilera ODERBRECHT para el 13 de Octubre en el Adrienne Arsht Center. Le han dado rienda suelta a mi imaginación y es una especie de Cirque du Soleil usando solo artistas de Miami de todas las edades, razas y especialidades. De flamenco a jazz, de orquesta de camara a breakdancers. Una locura, interesante, bella y difícil. También tengo varios conciertos con Lissette y Chucho Avellanet programados, entre ellos, presentaciones en Orlando y en Santo Domingo. En noviembre voy a hacer una obra con la gran actriz mexicana Alma Muriel en el Miami Dade College, y tengo varios compromisos con la compañía productora Eventus, mis ángeles de la guarda, a fines de año y comienzos del 2011. No me puedo quejar. La vida es bella y la vida con arte es aun más bella.

Foto/Blog Gaspar, El Lugareño (by Elsa Roberto)

Wednesday, September 29, 2010

Un poco de música antes de dormir...

A MANNY, A ZÚ GALERÍA de Carmen Karin Aldrey


El clavo no salía, estaba empeñado en quedarse. Cuando lo fundieron a esa pared de sabe Dios cuántas historias, entendió que su nuevo propósito en esta vida se había adueñado del frío e impersonal destino. En ese momento de quebrar la cal y la piedra, presintió el increíble giro de su propia historia. Ya no sería un simple clavo para reparar una cierta vulgaridad, ni para sostener alguna idea cotidiana de la que nadie se asombraría, ni tampoco el insignificante clavo sin pena ni gloria dentro de una caja de herramientas olorosa a moho y aguarrás. Ahora era el clavo del que muchos colgarían duendes y palmeras, flores y paisajes soñados, frutas tan reales que perfumarían el aire, arlequines y vírgenes, diosas irreverentes, flautistas medievales, hadas pasteles, ciudades extrañas de techos abiertos, pueblecitos que de tanta placidez invitarían a tocar sus ventanas, mujeres de pelo rojo por donde discurrirían fantasmas nórdicos y lánguidas elucubraciones.

No recuerda cuáles fueron los primeros, pero creía que no era importante el orden de las cosas, sino la trascendencia de ser un clavo que sin fechas estaría siempre en esa carrera esencial de subyugar a las almas, que gracias a su empecinada existencia, lograrían viajar a otros mundos, caminar por las infinitas veredas del color, la agonía, la poesía, los laberintos inexplicables del ser, la música que los pinceles del azar y las luces de los lentes estamparían en la inmensidad del tiempo. Por eso mientras el viejo martillo luchaba por negarle su derecho a permanecer, él se mantenía allí, incólume en su batalla de subsistencia y urdiendo estrategias para que el acto de sucumbir a la realidad de su límite, hiciera que el martillo renunciara por cansancio.

Pero él era un simple clavo, sujeto a la causalidad igual que los humanos, y en el fondo sabía que ese ciclo de su vida se había cumplido a cabalidad, con el honorable sello de haber resistido cientos de martillazos por el aquello de colgar con altruismo las rutilantes imágenes de la creación. Sí, estaba orgulloso, sin vanidad, sin soberbia, sin arrogancia, era un clavo que había vivido muchas vidas, que había sido tocado por la magia del hombre, una y otra vez, llenándole sus días de encanto y complacencia. Por eso al final le dio mucha pena el martillo y la mano sudorosa que lo agarraba, de modo que cedió a lo irremediable.

Cuando se apagaron las luces y la oración llenó el espacio vacío, desde un rinconcito de la caja de herramientas sintió en su corazón de hierro los latidos de la eternidad, de las seis manos que unidas por la invocación y la esperanza, le daban las gracias a él y a las paredes por haber contribuido a que la vida fuera más hermosa.

Carmen Karin Aldrey
Septiembre 28 del 2010, en la última Noche de Zú.

Foto de Marta Ramos.

Tuesday, September 28, 2010

CONVERSACIONES CON EL NIÑO por Juan Carlos Recio


CONVERSACIONES CON EL NIÑO

Para Manny Lopez



Antes de envejecer

iré hasta el niño que fuí

y juntos

regresaremos al ancho portal

desde donde divisaba

el horizonte

siempre el horizonte

como el calor o el frío

de aquellos mediodías

cuando de la tierra se alzaban.


Se alzaban hasta los troncos

y al mirar debajo

creía que la raíz de todo

era no abandonar nunca

esa tierra cercana

las voces y los animales

que dieron sentido a mis pertenencias.


Antes que cante el gallo

habré negado que pueda volver

es imposible

y es toda la certeza

de vivir como un niño

que aún mira lejos su horizonte.


Si he de envejecer

si llueve a cántaros

o si soy más que un país

otra derrota;

aún

desde el portal

llamaré a aquellas voces

para que miren debajo de sus troncos

para que puedan encontrarse

en el eco que nos devuelva

aquellas estaciones

marcadas por su tedio.


Antes, antes de irme lejos

y callar

por el temor de ser ahorcado

en una plaza pública;

seré el niño

con su reflejo en el pozo

y con ese sueño constante

de arrancarme de raíz

cualquier sentido de abandono.


No quiero escribir

la realidad más cruda

ya he vivído suficiente

como un muerto a punto de nacer

y he visto demasiado

las flores marchitas

en una página rasgada

con una grieta de pared a pared

que siempre queda inconclusa.


No voy a decir tampoco

nada soberbio de los nombres

de aquellos que solo me llamaron

para ordenar sus frustraciones;

cuando uno vuelve a ser niño

es capaz de entrar al camello

por el ojo

y si la vida es un hilo

o una sabia puntada

en las heridas de alguna tejedora

uno porque es un niño

solo verá

esos ríos de leche

por donde los potreros te retienen

acostado sobre la hierba

mirando otro horizonte a punto de caer

pero sin el miedo de ser

un niño en un potrero

con un cielo extraño

que pasa veloz

sin que nadie se entere de sus pensamientos.

Acudan los que me conocieron

vamos a devolvernos esos juegos

que a ciencia cierta

son la verdad

la única fantasía de mirar las cosas

desde el color imaginado;

vamos a jugar escondidos sin entender

la oscuridad o las luces

de aquel abandono.


Juan Carlos Recio NY/ Septiembre 28 del 2010

Foto tomada del internet.

Fotos del opening de Karin Aldrey








































El pasado 10 de septiembre, con Planetas de la mente, Carmen Karin Aldrey nos lleno Zu con su buena vibra, buen arte, y luz mágica. Sin pensarlo la muestra personal de Karin cierra este mes mi espacio, y quien mejor que ella para hacerlo. Esa noche de arte y música, ya que tuvimos al cantante Rolando Polo también siempre será un lindo recuerdo.

Fotos de Marta Ramos

Mirada de atardecer desde la acera en la 8...

Monday, September 27, 2010

Las rimas perdidas de Alicia


Haces días atrás buscaba algo en GOOGLE y no se como tropecé con este escrito sobre una poeta que admiro y respeto muchísimo;
Elena Montes de Oca, y sentí que debía compartirlo con ustedes.


Las rimas perdidas de Alicia
por Luis Cino


 Vuelvo a caer en otra trampa de la memoria. Hoy que soy amigo de tantos buenos poetas, me acuerdo de Alicia escribiendo versos que no conservé. Casi de madrugada, mientras sus hijos dormían en la barbacoa y las manchas de humedad seguían extendiéndose por el techo.

 Se llamaba Elena Montes de Oca, pero todos la llamaban Alicia. No sé si era su segundo nombre o si simplemente se lo inventó o se lo inventamos.
Había nacido en Unión de Reyes. Llegó a la Habana tan cargada de sueños que, todavía sin descubrirse, carenó en una cuartería de La Víbora con tres niños y sin marido, y sus libros empacados en cajones de cartón.

 Trabajaba doce horas diarias y dos domingos al mes en una micro brigada. Sus manos se encallecieron y sus cabellos perdieron el brillo. Algunos decían que no se veía femenina. Luego de varios años y de varias obras sociales adicionales exigidas por el partido o el Poder Popular, Alicia perdió las esperanzas de que le dieran un apartamento. Entonces, dejó el trabajo.

 Se ganaba la vida haciendo zapatos o azulejando baños y cocinas. De algo le sirvieron sus años en la construcción. Lo que no podía permitir era que sus hijos pasaran hambre, decía. Pero nunca dejó de escribir poesía, animada por desmesuradas dosis de rabia y ternura en raro equilibrio.

 Un libro suyo de literatura infantil había sido premiado y publicado por la editorial Gente Nueva. Ella prefería la poesía. Nunca le habían vuelto a publicar.

 Vagaba desconsolada por peñas y talleres literarios. La consideraban irritante, inadecuada e inconveniente. Aspirantes a comisarios culturales municipales que evitaban mirarle a la cara, le hacían severos señalamientos formales e ideológicos a su poesía.

 Fui a dar a su casa una noche que soplaban vientos de Cuaresma. Nos presentó un amigo común. Luego del tercer vaso del peor ron de la comarca, Alicia se empecinó en confundirme con algún Ernesto. En el tocadiscos, sonaba Vivaldi o Serrat. O tal vez los Bee Gees aludían, una vez más, a las luces apagadas en Massachussets, casi 20años antes de que mi amiga acudiera, con los ojos aguados, en Miami, al concierto del Milenio.

 En noches así aprendimos que más valía ser amigos duraderos que improvisar un amor de náufragos. En vez de reproches y de filosofar sobre decepciones, anotó uno de sus versos en la tercera página de mi libro de Whitman. Desde entonces, anunció a todos que se acordaba de mí cada vez que escuchaba a John y Paul cantar Help.

 Una tarde que llegué a su casa la visitaba Excilia Saldaña. Hacía confesiones rimadas y sinceras. Su estrabismo no le impedía ser la más brillante y ufana de las mulatas bellas.

 Hablamos de libros y de escritores. De William Blake, bajando la voz, pasamos a Heberto Padilla. Hacía poco habíamos hallado, entre los escombros de un demolido almacén del Instituto del Libro en Santos Suárez, un deteriorado ejemplar de "Fuera de Juego".

 Ellas preferían la poesía hecha por mujeres. Mejor si eran proscritas, dijo Alicia con un guiño. Por ejemplo, Belkis Cuza Malé, comprando muebles viejos en el museo de la vida o navegando, junto a todos los fotogénicos de la isla de los vasos rotos, por todos los mares del mundo.

 De pronto, apareció, rodeado de misterio y admiración, un poema copiado a máquina de María Elena Cruz Varela.

 Cuando nos quedamos solos, Alicia me dijo que se había unido a Criterio Alternativo. Me habló de registros y amigos arrestados y me confesó que a veces sentía miedo.

 Alicia fue la primera disidente que conocí. En carne y hueso, fuera de los libros de Solshenitzin, y en sentido bíblico además.
La Unión Soviética, que no creía en lágrimas, erguida, eterna e inamovible, comenzaba a ser azotada por los vientos de la Perestroika. En Cuba, el Comandante, una vez más, rectificaba errores y anunciaba que ahora sí iba construir el socialismo.

 Hoy, la lluvia, a cántaros y con truenos, me ha vuelto a recordar a Alicia, no lejana en Miami, sino escribiendo poemas en un cuarto con goteras de un solar en la calzada de 10 de Octubre.

(Tomado de la página de Conexión Cubana)


Foto tomada del internet

Saturday, September 25, 2010

Pura del Prado: Cubanía y Poema por Angel Cuadra en el Diario Las Americas


Pura del Prado: Cubanía y Poema


Por Angel Cuadra

Este sábado 25 de septiembre, a las 8:00 p.m., en los locales de Zu Gallery, en la Calle 8 del SW de Miami, se llevará a efecto una tertulia en rememoración de la inolvidable poetisa cubana, ya fallecida, Pura del Prado.

En esta reunión se encontrarán antiguos amigos de la poetisa, poetas y admiradores de ella, y será la oportunidad, con mucho de sabor bohemio, para aquellos que no la conocieron personalmente, de escuchar anécdotas y detalles de la vida de Pura, y poemas suyos y de los asistentes.

En esta actividad que han organizado el hijo de Pura, René Pedraza y Manny el dueño de Zu Gallery, se informará del proyecto ya en marcha, de un documental sobre la poetisa que se titulará “Pura del Prado: una odisea cubana”, cuya realización técnica está a cargo del documentalista y cineasta chileno Rodrígo Dorfman.

En Washington, también con el objetivo de anunciar ese proyecto “fílmico”, y recaudar fondos para el mismo, el próximo 16 de octubre (aniversario del fallecimiento de Pura), se efectuará un acto grande e importante, que se presentará con el nombre de “Otoño Enamorado”, título de uno de los libros de Pura, y se pretende que sea un conjunto de actividades como música, baile artístico, declamación de poemas, presentación de dibujos de la autora y otros pintores. Varios amigos de Pura, cercanos a su vida y su quehacer poético y cívico, irán invitados (yo entre ellos), a tomar parte en dicho acto.

Los que estén motivados a contribuir a la confección del documental sobre Pura, pueden hacerlo y pedir información al efecto, a la siguiente dirección electrónica: www.puradelprado.org.

Pura del Prado nació en Cuba, en la ciudad oriental de Santiago. Graduada de maestra en la Escuela Normal de Oriente. Después se trasladó a la capital cubana en 1951, e ingresó en la Universidad de La Habana, en la Escuela de Pedagogía y en el Seminario de Artes Dramática de esa universidad.

En las aulas de ese Teatro Universitario, donde ella y yo estudiábamos, nos conocimos y tuvimos una grande y duradera amistad. Debutamos juntos en una obra del dramaturgo español Alejandro Casona, titulada “La Fablilla del Secreto bien Guardado”, bajo la dirección de nuestra entonces maestra de actuación Nena Acevedo.

Juntos compartimos noches y tertulias bohemias, con grupos de otros poetas de aquellos días (década del 1950), donde nos leíamos poemas y cuentos, en cafeterías y casas de amigos. Recuerdo que, sentados en uno de los bancos de la Plaza Cadenas de la Universidad, discutimos el título que ella le pondría a su primer libro de poemas a publicar, que fue “De Codos en el Arcoiris”.

Imbuidos del espíritu que animaba a los estudiantes de la Universidad entonces, participamos en los actos de protesta en las calles y en la Escalinata Universitaria, por la existencia del gobierno encabezado por Fulgencio Batista, a partir del Golpe de Estado de marzo de 1952.

Pura se marchó al exilio a México después que dejó para su publicación una serie de poemas contestatarios de la situación política de aquellos días en nuestro país. Tras su regreso a Cuba después de 1959, Pura sintió una gran decepción ante la nueva situación política, de una revolución que no era lo que ella y los jóvenes universitarios de entonces habían soñado para Cuba.

Marchó al exilio de nuevo, en Estados Unidos, donde pasó el resto de sus días. Pero siempre sufrió la nostalgia y el dolor de su patria, a la que anhelaba volver viva o muerta. Lo que dejó plasmado en un célebre poema, hecho canción popular: “El día que yo me muera, / por piedad, por compasión, / trasládenme el corazón / que mi montaña me espera…/ ¡Llévenme para allá./ Aquí, no. ¡Qué va!/… No dejen en el destierro / mis huesos abandonados”.

Allá descansan sus restos, enviados por sus hijos, obedeciendo este acto de última voluntad, manifestado en tan peculiar testamento.

Obra, Arte y Vida de Pura del Prado en Zu!