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Welcome to my blog! Sometimes, I write in Spanish, others in English, but basically this is my daily diary of sorts. Los invito a mi blog, que es como un diário de mis eventos y escritos que a veces son en español, y a veces en inglés...

Friday, March 4, 2011

"Te quedan cinco minutos", un regalo de Elena Tamargo

(Foto de Karin Aldrey)


(Un regalo para mis amigos, el día de mi cumpleaños)




TE QUEDAN CINCO MINUTOS


Hace unos días un amigo me dijo que acababa de leer un texto con el que me había recordado, se trataba de Dostoyevski. Mi amigo se refería al pasaje de El Idiota en el que se sabe que Dostoyevski recrea un hecho real de su vida: el simulacro de fusilamiento al que es sometido, con 27 años, en la Fortaleza de Pedro y Pablo, en San Petersburg, y los cinco minutos de vida que sus verdugos le anuncian que le quedan.


Yo fui a buscar al escritor ruso, que he disfrutado antes. También recordé la Fortaleza, que algunas veces visité en nuestros viajes a esa ciudad, y la isla de Zayachy en el río Neva, sobre la cual fue levantada; el puente de la Trinidad al fondo. La Fortaleza es el centro de San Petersburg, fue la cárcel política más severa del Imperio Ruso, es panteón de los Romanov, y de todos los zares en dos siglos, y  fue prisión de los decembristas y de los escritores Radíschev, Dostoievski, Chernishevski y Gorki. Recordé las cúpulas doradas de las iglesias ortodoxas y las noches blancas de junio, el viento que sopla en el Golfo de Finlandia y los puentes cuando se cierran.


Recordé que cinco minutos duró el abrazo de mis padres cuando me despidieron en mi casa de Cabañas, recordé que cinco minutos antes de nacer Nazim, yo viví el mayor de los misterios: cómo sería Nazim. Recordé que cinco minutos antes de defender mi tesis de Doctorado sobre Holderlin, yo temblaba, que cinco minutos antes de morir Osvaldo, yo me comía una mandarina con él en nuestra casa de La Condesa. En cinco minutos se besa, se corta una rosa con cuidado de las espinas, se aborda un avión, se vota la leche que está al fuego. Y fui a leer El Idiota:




El príncipe Myshkin cuenta lo que le ha pasado a un conocido suyo:




"A veinte pasos del patíbulo creía que sólo le quedaban cinco minutos de vida, nada más. Decía que esos cinco minutos le habían parecido una eternidad, una inmensa riqueza; se le antojaba que en esos cinco minutos viviría tantas vidas que no tenía por qué pensar en el último momento, de modo que tenía tiempo bastante para tomar varias medidas: calculó el tiempo necesario para despedirse de sus camaradas y había previsto que para ello necesitaba dos minutos; luego tendría dos minutos más para pensar por última vez en sí mismo y, finalmente, un minuto para echar una última mirada a su alrededor. Después de despedirse de sus camaradas, llegaron los dos minutos que se había reservado para pensar en sí: sabía de antemano en qué iba a pensar: quería representarse lo más pronto y claramente posible cómo era que ahora, en ese momento mismo, existía, estaba vivo, y dentro de tres minutos sería solamente algo, pero decía que en ese instante nada era más penoso que la idea pertinaz: "¿Y si no muriera? ¿Y si volviera a la vida? ¡Qué eternidad! ¡Y todo eso sería mío! Entonces haría de cada minuto un siglo entero, no perdería nada, llevaría la cuenta exacta de cada minuto y no malgastaría uno solo!".


— ¿Qué hizo después con toda esa riqueza? ¿Llevó la "cuenta" de cada
minuto?

— ¡Oh, no! Él mismo me lo dijo… yo se lo pregunté… No vivió ni remotamente
así y malgastó muchos minutos".




Qué hacer con cinco minutos si es todo cuanto te queda, pero al mismo tiempo, si lo que sigue es morir, qué son cinco minutos sino una infinitud. Qué hacer con


la existencia cuando ésta ya no es un medio para alcanzar otra vida y cómo es posible vivir de manera virtuosa a pesar de pertenecer a un mundo sin dios y,
por lo


tanto, sin verdad. Todo es posible en mi corazón como en los escondites de los barrancos, y me hago de un plumazo dueña del mundo. El bosque piadoso está roto, cerrado, prieto, apretado, amasa inmóvil su infinito. Oigo rezar a lo lejos las fuentes de la tierra y escucho el gran silencio. De cuántos silencios, en la vida que envejece, no hay que acordarse.






(En su Diario, F. Dostoyevski vuelve a contar qué hizo con sus cinco minutos: "Me puse a rezar")


18 comments:

Dinorah said...

Un ingenioso regalo que he disfrutado en cinco minutos.
¡Felíz cumpleaños!

Bendiciones.

Belkis Cuza-Malé said...

Muy hermoso,pero el tiempo es infinito, Elena querida. Un millón de minutos y no bastan para rezar.

Feliz cumpleaños. Habrá muchos para celebrar. Gracias por el regalo precioso que es tu amistad.
Bendiciones

Maite Calas de Mazola said...

Gracias, Manny y Elena, por este regalo tan lindo. Me hizo recordar tantos cinco minutos importantes en mi vida, que lo mismo fueron de felicidad como de infelicidad. Mas que nada me ha hecho refleccionar en lo importante que es el tiempo y lo preciado que pueden ser cinco minutos de nuestro tiempo. Muchas felicidades a Elena por la bendicion de poder celebrar un año mas de vida e infinitos minutos.

Anonymous said...

gracias elena,hoy será un lindo día para ti y para nosotros,en cinco minutos pediremos con tanta fuerza por ti que esos cinco minutos se convertiran en todo un tiempo que sigas siendo amada, por nosotros,por los caballos,por las flores,por los boleros,por los hermosos enemigos,por los hijos,por los padres,por los gatos,por los paisajes de tu memoria,en fin.....por todo lo que aspira a quedarse para siempre.


juan carlos valls

Felix Anesio said...

la vida es eterna en cinco minutos (te recuerdo amanda, de v. jara) gracias elena, un abrazo!

Anonymous said...

Gracias por el envío, Hölderlin estaría feliz, es decir atribulado, entre el alma romántica y el sueño, que pueden ser, como sagazmente dice Elena, cinco infinitos minutos... Felicidades a Elena, en tantos recuerdos vigorosos.
Pepe Prats Sariol

Anonymous said...

Gracias,Elena, por este regalo.
Recibe mi felicitación y mis deseos de que todo te vaya bien.
Cariños:
Felito

Anonymous said...

Querida Elena... feliz cumpleaños... gracias por este texto y por traer de vuelta al viejo Fiodor, tan poco leído en las últimas décadas... sin dudas se pone una a pensar qué haría con sus últimos cinco minutos... cada segundo es un misterio, una revelación, suelo pensar... y también que hacer planes (aunque yo no hago otra cosa) una infantil conducta que debe dar mucha risa a Dios... pero pensando en Calderón y a ratos en Borges, creyéndome soñada en una ruina circular, creo que lo único posible es respirar intenso... sentir lo divino del aire en los pulmones, tocar con las manos a esos ángeles que llenan los espacios supuestamente blancos... amar, dar, sentir y hasta odiar como si ya no hubiera más... como si estos próximos cinco minutos fueran siempre, siempre, los últimos...
un fuerte abrazo,
mabel cuesta

Lamanga said...

Hermosos cinco minutos en que resume lo que amamos. besos Elena.

Butis, también conocida como Beatriz E. Mendoza said...

Ele: ¿Qué decir? Me dejas sin palabras. Trataré de no malgastar mis minutos. Te quiero mucho.

Karmen said...

Gracias amiga!
Feliz cumple..... te quiero mucho.
karmen vega

José Ramón Morales said...

Hola Elena, te deseo un felíz cumpleaños y muchas cosas lindas, gracias por compartirlo con nosotros, lo he disfrutado muchísimo, besos

Anonymous said...

Para no malgartarlos, Elena nos los regaló en su escrito. Y yo,con el mismo objetivo, los dediqué a leerlo. Gracias. Y muchas felicidades.

Marlenys V.

Anonymous said...

Precioso texto de la preciosa dama qaue como todas las bellas Elenas son capaces de despertar dentro de nosotros muchas guerras de Troya. A veces cuando estaba despistado mi tio Eduardo Escalante me llamaba con el nombre vde ese principe que no tenia nada de idiota. Ah Y que recuerde Elena que también "la vida es eterna en cinco minutos" corriendo Amanda a la fábrica donde trabajaba Manuel (Victor Jara dixit).¿Pero como él se va a la sierra, teniéndola a ella? Y encima en cinco minutos quedó destrozado. Es que podria haber algo en su vida más importante que Amanda? Y sin ebargo para ella cinco minutos la hacían florecer... Alberto Lauro

Anonymous said...

A veces el árbol
se estremece
en el silencio...

Te quiero mucho, Elena

Karin

Yosie Crespo said...

Menos de cinco minutos leyendo algo que me devuelve un poco de vida, Gracias Elena. Yosie Crespo

jody schenk said...

lindo, sabio,hace que uno piense.
feliz cumpleaños mi amiga. te quiero. jody

Magia Insular said...

Han pasado dos dias desde tu cumpleaños. He leído en estos minutos todos los mensajes de tus amigos que te quieren. Siento que llegue tarde
a las enrgias de tu dia (me separé algo de la computadora por necesidad
del espiritu)y fijate, no supe hasta ahora que habias nacido un 4 de marzo. Pisciana, mi querida Elena.
Lei tu texto y entendi muy profundamente ese gesto del tiempo
que en su giro nos descuelga del planeta. Somos vulnerables, inocentes ante el destino. Eso hace que 5 minutos sean como una corona
ante la Reina. Que seas siempre
protegida por los Arcangeles. Que estes siempre con nosotros, escribiendo, comparitendo la vida.
un abrazo de
maya